sábado, 16 de marzo de 2013

Enredado en las redes

Creo que las redes sociales son un invento fantástico.
No es que no tengan riesgos e inconvenientes, que los tienen y muchos.
Es cierto que, si te descuidas un poquito, las tecnologías y las redes pueden acabar aislándote de la realidad próxima. Como dice el aforismo: "Internet nos acerca a las personas más lejanas y nos aleja de las más cercanas".
También es verdad que no ahorran tiempo liberándolo para otras actividades, sino que las TIC pueden ocuparnos más y más, convirtiéndonos -si nada lo remedia- en accesorios del smartphone o de la tableta, impidiéndonos hacer otro montón de cosas. Eso sin mencionar la probabilidad cierta de chocarte con la farola más próxima mientras vas por la calle chateando (y no me refiero aquí al abuso de los chatos de vino).
Está el riesgo de sustituir la vida "virtual" por la real, las emociones online por las relaciones cara a cara, en vivo y en directo, hasta olvidarte de que no hay nada mejor que un abrazo.
Otro de los aspectos oscuros de las redes es que nos prometen información y conocimiento sin límite -la Sociedad de la Información y el Conocimiento- y nos cuelan fácilmente gato por liebre, un montón de medias verdades, de manipulaciones y mentiras que, por el hecho de aparecer en Internet, parecieran ser ciertas.
Ni la abundancia de información, ni mucho menos su exceso, garantizan la verdad. Es imprescindible -y eso no lo traen "por defecto" las TIC- que las personas usuarias tengamos criterio propio, capacidad crítica para discernir entre churras y merinas.
Pero, a pesar de todos esos inconvenientes -y solo he citado unos pocos- creo que -al menos por ahora- son mayores las ventajas.
Las redes sociales nos permiten comunicarnos regularmente, de forma continuada, con muchas personas, escucharlas y hacerles llegar nuestras opiniones.
Eso también significa que las redes nos facilitan compartir con esas personas -y con  muchas otras que ni siquiera conocemos- conocimientos, ideas, dudas, búsquedas...visiones del mundo.
Y la consecuencia de ello es una extraordinaria oportunidad para el aprendizaje, para el descubrimiento y la apropiación de conocimientos y valores, capacidades y habilidades.
Personalmente, he llegado a vivir con cierta mala conciencia el tiempo dedicado a seguir Facebook o Twitter, hasta que he comprobado la gran cantidad y calidad de ideas, experiencias, conocimientos, imágenes, músicas... que descubro cada día gracias a las redes sociales, de las que aprendo y que me inspiran o disparan nuevas ideas en mi cabeza.
Mi amigo Antonio Rodríguez de las Heras dice que las redes son como una gran plaza pública donde se reunen cientos de corrillos de personas a charlar y contarse historias, y uno se pasea de un grupo a otro,  escuchando aquí y allá, opinando a veces, aprendiendo siempre.

6 comentarios:

  1. cierto, como el foro romano, mil voces cada una desde una perspectiva diferente, palabras que se escuchan, otras que no, pero ahi vamos dejando nuestros intereses, ideas, creencias para que cualquier conocido o incluso desconocido, las lea e interprete a su modo
    Gracias Fernando

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    1. Eso mismo, amigo Pedro, y tu voz se escucha alta y clara.
      Gracias por tu comentario
      Un besote

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  2. mas sobre este enredando; Y es que cuando desembarcas en las Redes sociales (enredando) el mundo de las relaciones cambia...
    Cuando te inicias en las Redes Sociales sueles pasar gran parte del tiempo intentado explicar a tus amigos y conocidos, que las desconocen, las ventajas de habitar en ellas.
    Hay quien decide probar y acaba agradeciéndotelo eternamente; pero, ¿Cuántos hay que te miran con cara de "esto no me importa nada" ... Es una opción respetable, y no por eso dejamos de relacionarnos ni de respetarnos e incluso divertirnos; no obstante, el problema viene cuando algunos te empiezan a juzgar por ello... Y es entonces cuando empiezas a oír cosas como estas:

    • Mírala, otra vez mirando el móvil... Parece un apéndice más de ti.
    • ¿Un Blog? ¿Para qué? Pues, vaya curro ¿no? ¿Y eso te da pasta? ¿no? Pues vaya...
    • Es una pérdida de tiempo... Eso no te va a llevar a ningún sitio.
    • Tú fíate de esos de Facebook y Twitter... A esa gente no la conoces.

    ¿Alguno de vosotr@s se ha escondido alguna vez en el lavabo en el transcurso de una cena para ojear su Twitter? Yo sí... Y me he sentido como un proscrito por hacer lo que quería hacer en ese momento.
    Cómo las "maracas de Machín" me pongo... Y es que no hay para menos, no pretendo cambiar su actitud, cada uno elige, pero me entristece a veces observar cómo se resisten a ver que es un universo lleno de posibilidades y que compaginar ambos mundos les hará mejores.
    Y todo esto te pone en una tesitura difícil, porque te das cuenta de que tus temas de conversación y tus inquietudes empiezan a tomar distancia... Y como te vas sintiendo incomprendido te alejas. Ya no comentas que lanzaste tu último “post” porque sabes a ciencia cierta que no lo leerán...
    En el trabajo...
    Más de lo mismo... Todavía queda mucho por andar pues en muchas de ellas aún hay acceso restringido a las Redes Sociales. A las que se perciben como un peligro para la productividad y una pérdida de tiempo; y es que, como la mayoría de esas personas no están en ellas, el diálogo e intentar que cambien estos conceptos es tarea complicada y difícil.

    • No todas ven las ventajas de tener empleados que velan por su reputación social y que a la vez se convierten en embajadores de su marca.
    • No todas ven el esfuerzo de sus empleados por salir de sus zonas de confort prospectando estos nuevos medios en los que el auto aprendizaje es constante.
    • No todas están por la labor de que sus empleados brillen en este mundo por el miedo a perderles o por que se conviertan en líderes de opinión.

    Y mira que lo sabemos... Sabemos que el futuro de nuestras organizaciones pasa por ahí: por innovar, por alentar, por tener personas brillantes en nuestros equipos pero...


    ¿Y, a dónde nos está llevando todo esto?(este enredo de la redes sociales)

    Las relaciones que se establecen en la R. sociales acaban migrando al ellas

    La empatía y la conexión que nace es tan grande con algunas personas que acabas por relacionarte a diario; te ayudas, compartes, aprendes, te emocionas y un día te "desvirtualizas" y las cosas fluyen... Porque los intereses y las emociones por este mundo acaban uniendo almas que de no ser por este medio (ya sea por la distancia o por el azar) jamás se hubieran conocido... Y eso para mí es la magia de las Redes Sociales. Una magia por la que me dejo cautivar todos los días.
    "Lo mejor de las Redes Sociales son las personas que hay detrás." (By @xsalas).
    Y el resultado final... seguiré tomando unas tapas y unas cervezas como siempre con mis amistades claro!! Pero... ya he empezado a tomarlas con amigos que me regalaron estos espacios y para muestra un botón... No hay distancias si hay complicidad.

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    1. Gracias, otras vez, Pedro por esa tarea de "explorador" de las redes y "buscador de perlas". Tus aportaciones son siempre interesantes.
      Besotes

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  3. He leído y escuchado ya muchas reflexiones en torno a este tema. De personas que hacen, como tú, buenos balances tras poner las redes sociales en la balanza. Soy neófita en este mundo y busco, supongo, argumentos que inclinen mi propia balanza hacia el lado "oscuro" ...
    No los encuentro, Fernando.

    No hay nada que no sea precioso en todo lo que me han regalado.
    Contactos maravillosos que no hubieran sido de otra forma.
    Contactos que ya eran y son hoy más ricos y diversos y frecuentes y bonitos y ...
    Contactos que disfruto en todos los sentidos. Con todos los sentidos.

    Porque no renuncio a las caricias y abrazos y miradas a la distancia de la piel (ni harta peyote), pero puedo sentir también esas caricias, abrazos y miradas más lejanas envolverme con el mismo calor.

    Y quizá sea porque no veo redes. Veo a la persona detrás de la tecla. Y veo su intención, su deseo, su inquietud, su necesidad, ... Y escucho el eco de su voz como si me susurrara al oido. Porque es así como yo lo quiero.

    Y soy yo, como son todas las demás personas, como lo eres tú, quien decide qué hace y cómo lo hace. Y para qué. Y por qué. Y cuándo. Y con quién.

    Las personas. No las redes.

    Un regalo, Fernando.

    ¿Qué otra cosa puedo decir de aquello que me permite sentirme acogida por tí, en tu casa?

    Un abrazo!! (de lejos, sí, pero cercano)

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    1. Creo, Marta, que tu mirada ayuda mucho para que no veas las desventajas, que -como las meigas gallegas- "haberlas haylas".
      El entusiasmo y la pasión que le pones a la vida hacen que la "oscuridad" quede oculta por la luz. Me alegro de ello, aunque no conviene que -ni siquiera harta de peyote, como dices- abandones el territorio de la piel, del abrazo, de la sonrisa compartida.
      El secreto, como tu desvelas, son las personas no las redes. Si las redes nos sirven para descubrir y conectar a nuevas e interesantes personas, con las que emocionarse, compartir e intercambiar ideas y experiencias, aprender y disfrutar...¡Viva las redes!
      Como tu, yo también disfruto mucho de esa oportunidad, de ese regalo.
      Y me encanta que te sientas aquí como en tu casa.
      Otro abrazo cercano.

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