viernes, 1 de abril de 2011

Regreso al futuro (imperfecto)

El juego consistía en soñar el futuro, imaginar como serían nuestras prácticas, la Educación para la Participación, en el año 2030.
Estábamos en el VIEPA, y a mi me tocó trabajar con el grupo de gente más jóven (Mario, Eli, Maite, Sergio, Manuela...), tal vez para equilibrar -al alza- la media de edad (¡que bien!).
Lo primero que nos preguntamos es si dibujaríamos el futuro que deseábamos o el que pensábamos que iba a ser.
Decidimos ser realistas sin renunciar a nuestros sueños: describiríamos la situación que nos gustaría en el mundo que -nos tememos- nos tocará vivir.
Porque no creíamos que, en estos próximos veinte años, vayan a resolverse los problemas medioambientales, de desigualdad en el reparto de la riqueza, de violencia e injusticia, etc., que golpean nuestro presente y amenazan nuestro futuro. Nos gustaria, pero no lo vemos posible.
Así que, entre todas y todos, empezamos a soñar una realidad en la que, en medio del agravamiento de muchos problemas y necesidades, destacaba una poderosa alianza de pequeños grupos, organizaciones y colectivos sociales.
Algunos de esos grupos se ocuparán de la producción (agrícola, artesanal, microindustrial...) con criterios de sostenibilidad medioambiental. Otros se dedicarán al trueque, a la distribución y comercialización -justa- de los distintos recursos y servicios. Otros generarán espacios y alternativas para el ocio, para la creación y la expresión artística. Otros se encargarán de la gestión de las nuevas escuelas, de las comunidades de aprendizaje. Otros organizarán los cuidados y la atención a la salud de la comunidad, y especialmente de las personas con mayores necesidades. Unos y otros se ocuparán de las personas y de la vida, de hacerla mejor, de hacerla posible.
Todos ellos, en su diversidad, trabajarán para alcanzar la "felicidad interior bruta" y compartirán ciertos valores de "cuidadanía", de cuidado del medioambiente, de respeto de la diversidad y solidaridad con quien lo necesite.
Adoptarán formas organizativas muy diversas: cooperativas, asociaciones, colectivos informales... Serán autogestionarios, tendrán la máxima autonomía en su articulación, pero, al mismo tiempo, su coordinación y cooperación será máxima, no se entenderán a si mismos sino como parte de una red estrechamente interconectada, interdependiente.
Esa será la forma de impulsarse y apoyarse mutuamente, de hacerse posibles unos a otros, de convertirse en sujetos políticos.
Porque le dábamos mucha importancia al poder político, a la capacidad de influir o imponerse en la toma de decisiones, de defender a la comunidad frente a las amenazas y las agresiones de los depredadores sociales, frente a las viejas estructuras que se resistan a compartir el poder. La unión será su fuerza.
Y serán grupos y redes alegres, que convertirán su unión y sus búsquedas colectivas en una fuente de esperanza y de felicidad (véase la foto).
En este retrato del futuro, el papel de la Educación para la Participacion (o para el empoderamiento) será contribuir a tejer las relaciones y las redes, a aprender a comunicarnos y a cooperar, a respetarnos y apoyarnos mutua y solidariamente.
Casi nada.

4 comentarios:

  1. Pues si, la verdad es que se os ve con ilusión y la tarea es más que alentadora, eso es lo importante.
    Queda tanto por hacer y cada uno podemos hacer tanto desde nosotros mismos pero hace falta compromiso.
    Es buenísimo soñar, ya que cuando se ha elegido el mundo de los sueños ya no hay marcha atrás, todo gira en función a ese estado tan creativo como interesante.
    Buen trabajo!!!!

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  2. Bonito Cadiz, esta semana un congreso de universidades y cooperación me ha llevado hasta aquí....se ve bonito

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  3. Fernando, en la debacle del 2001, aquí en Argentina, se ha puesto en funcionamiento la economía del trueque,nos quedamos sin educación y sin cultura, nos habíamos quedado sin moneda, circulaban varias de ellas en diferentes provincias(monedas, no culturas, claro,por aquí la cultura no circula, se ha coagulado) Al pedido de "que se vayan todos" se puso en funcionamiento la gente...Ahora parece que hemos salido de la crisis...Ha vuelto a funcionar el mercado financiero, los supermercados y shoppings llenos, cada vez más autos en las calles, sociedad de consumo en crecimiento, cada vez menos cultura, cada vez más cachivaches...Estamos saliendo de la crisis....¿Estamos saliendo de la crisis?

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  4. Al Jardinero, gracias y siento que no nos hayamos cruzado -¿o si?- por la calles de Cádiz.

    Gracias también a Ana. Tal vez la crisis, la verdadera, está dentro de nuestras cabezas, roidas por el virus de un consumismo sin sentido, que nos lleva a un callejón sin salida. Tal vez, mientras no cambie eso -nuestras cabezas y nuestros corazones- seguiremos siendo cómplices de quienes nos oprimen.

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